Hechos políticos



Iván VÉLEZ,
Sobre la Leyenda Negra,
Madrid, Ediciones Encuentro, 2014, 328 pp.
Prólogo de Pedro Insua.
ISBN 978-84-9055-029-8

Reseña de Jesús G. Maestro

Expulsión de los jesuitas, 1767
Señala Iván Vélez, y lo señala con explícitas razones, que con la llegada al trono de España de la dinastía de los Borbones, el imperio cambió de orientación. Entre estos cambios, cabe identificar dos constantes ―la segunda de ellas de sorprendente actualidad―: la centralización del poder político en la Corona y la intervención directa de esta última en las actividades financieras del Estado español. 
Es de lectura inexcusable el capítulo 14, sobre “El cambio dinástico y el mal gobierno” (pp. 155 y ss).

Pese a tal complejidad social, política y económica, las reformas borbónicas se pusieron en marcha afectando a la estructura imperial […]. Por otro lado, la monopolización por parte de la Corona de algunas industrias ―sobre todo la del tabaco, pero también la del té― supuso una mayor presencia de burócratas venidos casi siempre de la España peninsular. La Corona, consciente del poder que habían atesorado los grupos antes aludidos, trataba de introducir mayor control en tales negocios (Vélez, 2014: 157).

Pero la Leyenda Negra no deja indemnes a los Borbones. Carlos III “instará a la enseñanza en lengua española, al observarse que las comunidades indígenas que desconocían el idioma se habían estancado considerablemente” (Vélez, 2014: 157). Sin embargo, como hoy, se considerará “progresista” el aprendizaje de lenguas precolombinas. Algo así como si desde 2014 se impusiera en la llanura italiana del Po el estudio del oscoumbro, el ligur, el lepóntico, el venético, el mesapio, el rético o el falisco, por ejemplo, a fin de recuperar el patrimonio cultural de los pueblos que, hace siglos, hablaron allí aquellas lenguas, y fueron supuestamente exterminados por otros de ascendencia latina. ¿Tienen idea los nacionalistas y los indigenistas posmodernos de la cantidad, incontable, de lenguas desaparecidas a lo largo de la historia de la humanidad? Tratar de hacer sobrevivir artificialmente una lengua, supuestamente antiimperialista, con los recursos humanos y financieros del presunto imperio no es solo el mayor de los disparates: es también el mayor de los cinismos. Y seguramente también el mayor de los negocios. 
Y en tales contextos, la expulsión de los jesuitas llevada a cabo en 1767 por Carlos III, lejos de interpretarse como un gesto de liberalismo ilustrado, se impregna nuevamente de Leyenda Negra, y eso a sabiendas de que los jesuitas habían sido anteriormente expulsados de Portugal en 1759 y de Francia en 1763. La misma expulsión ―como la de los judíos en las Edades Media y Moderna― se interpreta en Portugal y Francia como signo de progreso, frente al clero opresor, mientras que en España la misma orden clerical jesuítica se presenta como víctima de la opresión imperialista española, y se plantea el suyo como el exilio violento de seres humanos extraordinariamente capacitados, comparable a la de una sangría de intelectuales y sabios forzados a abandonar su labor sapiencial y científica, la cual dejaría a España poco menos que en la nesciencia. 
Tampoco es casual que del reinado de Felipe V, que pasa posmodernamente a la historia presente como el gran triunfador sobre la Cataluña de 1714, por su vitoria en la Guerra de Sucesión, se silencia que bajo su gobierno “comiencen a proliferar los apellidos catalanes y valencianos en altos cargos del Nuevo Mundo” (Vélez, 2014: 161 ss).




Bibliografía


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...