«Yo soy casi luzbelina» (5)

Breve y fabulosa historia de una loca gemebunda,
silvestre y babosilla, 
pero paternalmente incestuosa...


Fui despreciada por todo tipo de hombres. Y no podré ocultar jamás que el daño mayor que he sentido me lo causó el rechazo de hombres inteligentes. Entre los cuales, desde luego, no estaba mi padre. Nada hiere más hondamente, y de forma imborrable, que el desprecio de una persona inteligente. Sobre todo —en mi caso— si se trata de un hombre. De un hombre inteligente, por supuesto. Y de un hombre, además, exultantemente atractivo y perfecto, como fue el hombre del que me enamoré. Porque solo me enamoré una vez en toda mi vida. Y fue un amor que me pudrió por dentro. Y por fuera. Aquel hombre, tan perfecto, siempre me vio como una rata enferma. Hoy ya no tengo dudas sobre ello. El amor hizo de mí una necrosis viva. Mi cuerpo, como mi pensamiento, repudia toda experiencia benigna. Y el amor lo es en grado sumo. Pero yo soy insoluble en el amor y estoy diseñada para el mal. Y es que yo misma soy, desde mi nacimiento, mi mayor enemigo.

Sigue leyendo...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...