Grisóstomo y Marcela

Crítica de los géneros literarios en el Quijote 


El ser humano que se guía por la razón es más libre en la Ciudad, donde vive según el común decreto, que en la soledad, donde solo se obedece a sí mismo.
Baruch Spinoza (Ética, 1677: IV, § 73).

En cualquier caso, la alternativa no es la “vida a la intemperie” proclamada por los cínicos, por el fascismo, por el nihilismo, que se presenta enmascarado como “crítica de la civilización”. Por dura e injusta que sea la vida de la ciudad, es lo cierto que en ella se da la vida espiritual, la vida de nuestra cultura. “El sitio y los árboles nada me enseñan —dijo Sócrates—, sino los hombres en la ciudad”.
Gustavo Bueno (1971/1987: 84).


Quijote I, 22 (Cervantes Project)
Bajo el concepto genológico de metro o atributo se designan las partes integrantes o extensionales de una obra literaria concreta dadas en el género al que pertenece. Se trata, como he indicado anteriormente, de cualidades específicas que definen extensionalmente el género. En el caso de la novela como género literario, son atributos o metros todos aquellos componentes, con frecuencia sintácticos, que funcionan como partes integrantes o extensionales en sus diferentes especies. En consecuencia, las principales figuras que pueden considerarse metros o atributos de la novela como género literario, presentes en sus diferentes especies narrativas, son los personajes, las funciones o acciones del relato, el diálogo y las diferentes modalidades del discurso narrativo, el tiempo y el espacio. Como se observará, se trata fundamentalmente de los elementos sintácticos del relato, que desde el Materialismo Filosófico pueden considerarse como los términos que tanto el autor como el intérprete de obras literarias relacionan entre sí mediante operaciones de construcción y de transducción.
En este apartado voy a limitarme al análisis de algunos personajes, relevantes en la composición de la novela como partes integrantes o extensionales de ella, y que mantienen, respecto al contexto genérico y específico en el que se insertan, relaciones fuertemente dialécticas, de naturaleza diferente en cada caso, según iré apuntando llegado el momento oportuno. Con todo, la mayoría de estos personajes se examinará en el ámbito de las características, porque su integración presenta consecuencias extensionales en la obra, además de hacerlo en el género (metros o atributos) y en la especie (facultades), como es el caso de la pareja protagonista, don Quijote y Sancho —quienes ocuparán su lugar central como partes determinantes o intensionales de la obra literaria (prototipos), frente a Avellaneda, por ejemplo—, y de otras parejas y figuras como el cautivo y Zoraida, Ricote y Ana Félix, etc. 
Como se verá en el dominio de las facultades y en el de las características, varios de estos personajes son partes efectivamente integrantes y extensionales dadas en la novela como especie y en la novela como obra en sí, al poner de manifiesto una serie de relaciones dialécticas y subversivas respecto al género con el que formalmente podrían identificarse: es el caso de figuras como el caballero del Bosque y el de la Blanca Luna (Sansón Carrasco) frente a la novela de caballerías; los personajes que se manifiestan como autores y receptores de cartas y misivas, generando el contexto de una literatura epistolar (Sancho y Teresa Panza, don Quijote, la duquesa…); personajes que eventualmente se convierten en protagonistas de episodios propios de novela bizantina o de aventuras, como el capitán Ruy Pérez de Viedma y Zoraida, o la morisca Ana Félix; pasajes afines a la novela picaresca, como el diálogo con los galeotes y la acción intercalada que protagonizan don Luis y doña Clara, yendo él disfrazado de mozo de mulas para pretender el amor de la hija del oidor; historias que, bien de forma continua, bien de forma segmentada, recrean situaciones propias de la novela renacentista italiana, como las protagonizadas por Luscinda, Cardenio, Dorotea y don Fernando, o por las metanovelescas figuras de Anselmo, Camila y Lotario; por último, el episodio del cautivo y de Zoraida, así como el del morisco Ricote, por sus implicaciones en las dialécticas religiosas y políticas, se interpretará en el apartado destinado a las características, como concepto genológico que designa las partes integrantes o extensionales de una obra literaria dadas en sí misma, y por lo tanto reproducidas de forma propia y característica, frente a las manifestaciones que esos referentes integrados puedan adquirir en otras obras literarias concretas. 




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...